Ariana Palacios
Más de mil 500 trabajadores activos y jubilados del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) marcharon este martes 13 de octubre por calles de Puebla capital para exigir un aumento directo del 10 por ciento al salario base, mejores condiciones laborales y la anulación del congreso sindical donde se aprobó el actual acuerdo salarial.
La protesta se realizó un día antes de la consulta nacional convocada por el Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS), programada para este miércoles 14 de octubre, en la que los agremiados deberán pronunciarse sobre el incremento negociado por la dirigencia.
Los inconformes consideran insuficiente la propuesta y acusan a sus representantes sindicales de tomar decisiones sin consultar previamente a los trabajadores. Por ello, también solicitaron la realización de un Congreso Extraordinario para revisar el procedimiento mediante el cual se autorizó el ajuste.
Marchan desde San José hasta la sede sindical
La movilización comenzó alrededor de las 14:30 horas, cuando los participantes se concentraron en las inmediaciones del IMSS San José.
Aproximadamente una hora después, avanzaron por el bulevar 5 de Mayo rumbo a las oficinas de la Sección 1 del SNTSS, ubicadas en la calle 4 Sur, entre la 11 y la 13 Oriente, en la colonia El Carmen.
Durante el recorrido, los trabajadores lanzaron consignas contra la representación sindical y denunciaron problemas en el suministro de medicamentos y materiales necesarios para brindar atención médica. El contingente generó afectaciones al tránsito vehicular tanto en la ruta como en las inmediaciones del inmueble sindical.
Al llegar a su destino, los manifestantes realizaron un mitin para exponer sus demandas y cuestionar el acuerdo aprobado durante el LXV Congreso Nacional Ordinario del sindicato, celebrado en septiembre.
La propuesta contempla un incremento del 2.9 por ciento al salario tabular y otro 3.9 por ciento en prestaciones, para alcanzar un aumento global de 6.8 por ciento.
Sin embargo, los trabajadores sostienen que el porcentaje aplicado directamente a sus sueldos no responde a sus necesidades económicas y reclamaron que el incremento salarial llegue al 10 por ciento.
Acusan a la dirigencia de ignorar a la base
Durante el mitin, distintos participantes tomaron la palabra para manifestar su inconformidad con el acuerdo. Uno de ellos afirmó que el aumento autorizado está lejos de representar una mejora suficiente para la economía del personal.
“Un 2.9 de elevación en nuestro salario no representa la realidad de nuestras necesidades”, expresó.
El trabajador también pidió invalidar el congreso en el que se aprobó la revisión salarial, al señalar que no se tomó en cuenta la opinión de los agremiados antes de concretar el acuerdo.
“Estamos aquí porque exigimos la nulidad, la nulidad de ese Congreso que no tomó en cuenta a la base trabajadora”, manifestó.
Asimismo, aseguró que integrantes del movimiento acudieron al Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral para entregar documentación relacionada con sus señalamientos sobre posibles incumplimientos de los estatutos sindicales.
Otra participante reprochó a los representantes del gremio que, desde su perspectiva, hayan dejado de escuchar las necesidades de sus propios compañeros. Sostuvo que la unidad sindical no puede construirse al margen de la participación de los trabajadores.
Entre las voces inconformes también estuvo María Araceli Probal, jubilada del IMSS, quien cuestionó el alcance del incremento frente al encarecimiento de los productos de primera necesidad.
“Un 2.8% es ridículo, son 300 pesos que no van a alcanzar”, señaló. La cifra que mencionó difiere del 2.9 por ciento establecido en el acuerdo salarial.
Exigen medicamentos, personal y mejores condiciones
El reclamo de los manifestantes no se limitó a la revisión salarial. Durante la protesta, trabajadores de distintas áreas denunciaron que la falta de medicamentos, materiales de curación y personal suficiente complica las labores cotidianas y repercute en la atención de los pacientes.
Los participantes señalaron que el compromiso profesional de quienes trabajan en las unidades médicas no debe utilizarse para justificar las carencias que enfrentan en sus centros de trabajo.
“La vocación no debe convertirse en una excusa para normalizar las carencias”, expresó una de las manifestantes.
También plantearon su rechazo al sistema de Afores y exigieron condiciones dignas para el retiro, además de una defensa efectiva de sus derechos laborales por parte de la representación sindical.
Las inconformidades se replicaron este martes en Ciudad de México y otras entidades del país, donde trabajadores y jubilados del Seguro Social salieron a las calles para rechazar el aumento propuesto y demandar mejores condiciones para desempeñar sus funciones.
Por su parte, el IMSS informó que sus hospitales y unidades médicas continúan operando y que se mantienen garantizados servicios prioritarios como urgencias, hospitalización, terapia intensiva, atención de partos y hemodiálisis.
Llaman a vigilar la votación de este miércoles
En vísperas de la consulta nacional, los inconformes convocaron a sus compañeros a participar y mantenerse atentos al desarrollo de la votación. También solicitaron vigilar el proceso en las unidades médicas y reportar cualquier posible irregularidad.
Aunque el SNTSS sostiene que la consulta se realizará mediante voto libre, personal, directo y secreto, los manifestantes insisten en que la votación no resuelve sus cuestionamientos sobre la manera en que se negoció y aprobó el incremento.
El mitin concluyó alrededor de las 18:15 horas. Mientras la mayoría de los participantes se retiró, un grupo permaneció frente a las oficinas de la Sección 1 del sindicato para mantener el plantón y continuar con su protesta.
Los trabajadores dejaron en claro que sus exigencias incluyen no solo un aumento salarial del 10 por ciento, sino también una representación sindical que tome en cuenta a sus agremiados y mejores condiciones para garantizar la atención médica de la población.
