Carolina Rodriguez
Los dos morenistas intercambiaron posicionamientos públicos rumbo al proceso interno de 2027; mientras Salazar llamó a preservar la unidad, la diputada federal cuestionó el desplazamiento de militantes fundadores y defendió su derecho a disentir.
La disputa interna en Morena subió de tono luego de que Pablo Salazar y la diputada federal Karina Pérez Popoca difundieran posicionamientos en los que expusieron sus diferencias sobre la unidad partidista, la congruencia política y la participación de quienes construyeron el movimiento desde sus inicios.
El intercambio de declaraciones dejó al descubierto dos visiones sobre el rumbo de Morena, en un contexto en el que comienzan a tomar fuerza las definiciones internas de cara a las elecciones de 2027.
Pablo Salazar llama a la unidad y pide no adelantarse al proceso electoral
En su comunicado, Pablo Salazar, quien se identificó como fundador del movimiento y delegado político de Morena, sostuvo que el proceso para elegir a las Coordinaciones de los Comités de Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional apenas comienza.

El morenista recordó que todavía faltan decisiones relacionadas con las coaliciones y las candidaturas comunes, por lo que consideró prematuro dar por cerradas las posibilidades de participación política rumbo a 2027.
Salazar defendió la importancia de mantener la unidad y el diálogo entre los distintos grupos del partido. También señaló que la lealtad debe demostrarse mediante la congruencia con los principios de Morena, entre ellos no robar, no mentir y no traicionar al pueblo.
En su mensaje, hizo un llamado a evitar confrontaciones que puedan debilitar al movimiento y pidió anteponer el proyecto político a las aspiraciones personales.
Asimismo, evocó las enseñanzas del expresidente Andrés Manuel López Obrador y sostuvo que los cargos son temporales, mientras que los principios y el compromiso con la ciudadanía deben mantenerse.
Karina Pérez responde: cuestiona el discurso de unidad
La respuesta de Karina Pérez Popoca no se hizo esperar. La diputada federal por el distrito 10 de Cholula cuestionó la versión de Salazar sobre el respaldo que, según él, recibió de Morena durante sus primeros años de participación política.

En su escrito, la legisladora recordó el proceso interno de 2018 y afirmó que, en aquel momento, varias voces del movimiento guardaron silencio ante la disputa por la coordinación municipal. Incluso señaló que, según su versión, ni el comité ni quienes ya habían sido nombrados candidatos se pronunciaron a favor del grupo que ella respaldaba.
Pérez Popoca sostuvo que sus críticas no responden a una aspiración electoral ni a los resultados de una encuesta, sino a su preocupación por el rumbo político de Morena y por las prácticas que, a su juicio, se han normalizado dentro del partido.

La diputada también cuestionó que se invoquen la lealtad, los principios y el trabajo de la militancia mientras, aseguró, en distintas ocasiones se privilegian acuerdos políticos y conveniencias coyunturales.
Además, defendió el derecho a expresar desacuerdos y rechazó que sus señalamientos deban interpretarse como una cuestión de interés personal.
El choque exhibe diferencias sobre el futuro de Morena
Uno de los puntos centrales de la respuesta de Pérez Popoca fue la participación de quienes han sostenido el movimiento sin ocupar cargos públicos. La legisladora consideró que reconocer a esa militancia no debe quedarse en discursos, sino traducirse en oportunidades reales de representación.
También advirtió que la congruencia política debe evaluarse a partir de las decisiones y de la trayectoria de cada persona, no únicamente mediante comunicados públicos.
Por su parte, Salazar insistió en que la unidad es necesaria para consolidar el proyecto de la Cuarta Transformación, con el respaldo de la presidenta Claudia Sheinbaum y del gobernador de Puebla, Alejandro Armenta.
Aunque ambos apelaron a los principios de Morena, sus mensajes evidenciaron diferencias sobre cómo se ha construido el movimiento, el papel de sus fundadores y la manera en que deben resolverse las discrepancias internas.
Por ahora, el intercambio se mantiene en el terreno de los posicionamientos públicos. Sin embargo, el episodio refleja las tensiones que pueden surgir dentro del partido conforme se acerquen las definiciones políticas rumbo a 2027.
La disputa deja una pregunta en el aire: ¿la unidad de Morena pasa por cerrar filas sin cuestionamientos o por permitir que sus propios integrantes exhiban aquello que consideran necesario corregir?
