Ariana Palacios
Una mujer fue víctima de un violento asalto dentro de una sucursal bancaria ubicada en Plaza San Diego, en San Pedro Cholula, donde un delincuente la golpeó en varias ocasiones con la culata de un arma de fuego para obligarla a entregar un bolso que contenía alrededor de 700 mil pesos en efectivo.
El atraco ocurrió el sábado cerca de las 9:30 de la mañana, cuando la víctima acudió al banco para realizar un depósito. De acuerdo con su testimonio, llevaba el dinero consigo, tomó su turno y permaneció en espera hasta que fue llamada a la ventanilla.
Fue entonces cuando el sujeto se acercó y la amenazó con un arma para exigirle sus pertenencias. Al negarse inicialmente a entregar el bolso, el delincuente la golpeó repetidamente en la cabeza con la culata de la pistola y le advirtió que le dispararía.
Ante el riesgo de ser asesinada, la mujer terminó entregando el bolso, en el que llevaba los aproximadamente 700 mil pesos, además de una cartera y tarjetas bancarias.
Denuncia falta de reacción del banco
Después del atraco, la afectada señaló que ningún trabajador de la sucursal intervino para auxiliarla durante la agresión.
También aseguró que las alarmas y protocolos de emergencia del establecimiento no fueron activados, por lo que la intervención de las autoridades ocurrió después de que el asaltante logró escapar.
El caso vuelve a poner bajo cuestionamiento la seguridad dentro de esta sucursal bancaria, pues, según los antecedentes señalados por las víctimas, no sería el primer robo registrado durante este año.
Suman al menos tres robos en la misma sucursal
De acuerdo con los reportes conocidos, en marzo se registró otro asalto en este banco; posteriormente, en agosto, un cliente fue despojado de aproximadamente 180 mil pesos.
Ahora, el nuevo atraco tuvo como víctima a una mujer que transportaba cerca de 700 mil pesos, quien además terminó lesionada por los golpes recibidos en la cabeza.
Los casos comparten un patrón señalado por las víctimas: personas que retiran o transportan cantidades importantes de efectivo son presuntamente seguidas por delincuentes, quienes posteriormente las despojan de su dinero.
Las autoridades deberán investigar si existe una banda dedicada a este tipo de robos y determinar cómo los delincuentes obtienen información sobre los movimientos de los usuarios bancarios.
