Carolina Rodriguez
Luego de las protestas realizadas por integrantes de la comunidad universitaria tras el feminicidio de María Fernanda Orozco Suárez, la Universidad de las Américas Puebla (UDLAP) difundió un nuevo posicionamiento en el que anunció una revisión y actualización de su protocolo de género.

El documento fue publicado el 7 de octubre, cuatro días después del asesinato de la joven ocurrido en San Andrés Cholula. En esta ocasión, la institución reconoció a María Fernanda como integrante de su comunidad estudiantil y condenó el crimen.
La universidad informó que la modificación de sus protocolos se realizará con participación de representantes de la comunidad universitaria, el Consejo Estudiantil y la Dirección de Desarrollo Estudiantil.
Además, señaló que reforzará las medidas relacionadas con prevención de violencia, seguridad y aplicación de los mecanismos institucionales de atención, al tiempo que pidió a estudiantes hacer uso de los recursos de apoyo disponibles.
Sin disculpa por su primer posicionamiento
Aunque la UDLAP reconoció a María Fernanda como parte de su comunidad, el nuevo comunicado no ofreció una disculpa por el posicionamiento difundido el 4 de octubre.
En aquella primera postura, la institución aseguró que la joven y Alexandro N. no eran estudiantes vigentes ni egresados de la universidad. Un día después, el rector Luis Ernesto Derbez reconoció que ambos habían formado parte de la comunidad estudiantil de la UDLAP.
El comunicado del 7 de octubre tampoco mencionó por su nombre a Alexandro N. ni hizo referencia a su vínculo académico con la institución.
La universidad sostuvo que María Fernanda “fue parte de nuestra comunidad estudiantil” y afirmó que la joven tenía derecho a desarrollarse en un entorno seguro, sano y libre de violencia.
Piden investigación con perspectiva de género
Ante el caso, la UDLAP demandó que las autoridades lleven a cabo una investigación diligente, exhaustiva, justa y transparente, con perspectiva de género y bajo principios de protección de los derechos humanos.
También pidió evitar la revictimización y preservar el respeto hacia los familiares de María Fernanda, así como hacia su memoria y dignidad.
“Como institución y comunidad, condenamos este crimen y al agresor responsable”, señaló la universidad.
Sin embargo, el nuevo posicionamiento no establece qué aspectos específicos serán modificados dentro del protocolo de género ni fija un plazo para concluir el proceso de actualización.
La institución únicamente precisó que la revisión se realizará con la participación de distintos sectores de su comunidad universitaria.
